La Dieta

Todos los que hemos hecho la dieta de intolerancias sabemos lo difícil que son esos primeros días sin saber que comer.

El test nos ha dicho que tenemos estrés a la mayoría de los productos que normalmente elegimos cada día y si nos sacan de ellos parece que no hay nada más que comer.

Frases que oímos todos los días a los que empiezan:

  • Parece se han puesto de acuerdo para quitarnos todo lo que nos gusta, y que los equipos saben que comemos todos los días.
  • No se que voy a comer.
  • Si no tomo sal no como.
  • Es imposible comer sin pan.
  • ¿Como pueden decir que el aceite de oliva es malo?
  • Si no tomo lácteos, ¿que va a pasar con mi calcio?
  • Con esta dieta no puedo alternar
  • Que voy a comer el día que me voy de comunión, me gustan los bufes de comida industrial
  • No puedo despertarme sin café

Ayudar en estos momentos puede cambiar en mucho a la persona que lo necesita. Acordaos de la falta de recursos que tuvisteis para saber la situación por la que pasan ellos ahora, por lo que cualquier ayuda va a parecer poco y va a ser mucho.

Los primeros días se hacen eternos. La primera visita a la herboristería, las llamadas buscando que productos comer, las preguntas a la persona que nos aconsejó ir a hacer la dieta, todo nos parece poco.

Nada parece que sepa a nada si no utilizamos la sal o estimulantes. La comida no nos llena por más que comamos y la cabeza empieza a decirnos que “nos falta algo”.

Al dejar la comida que el cuerpo marca como estrés en los test:

  • nos falta SATURARNOS, después de comer, parece que si no estamos llenos no nos conocemos, nos falta algo
  • echamos de menos estar con la digestión continua durante todo el día como nos pasaba antes
  • nos encontramos descansados, neutros y con energía, cosa a la que no estamos acostumbrados desde hace muchos años.
  • Cuando tenemos energía, estamos en un estado que lo confundimos con tener ansiedad: no necesitamos dormir tanto y nos levantamos con mas descansados (no tensos, no enfadados, se va el estreñimiento, falta algo..)
  • no tenemos gases ni estamos tan apretados y tensos
  • estamos sin excitación y parece que vamos más lentos cuando en realidad hacemos más cosas sin esfuerzo y lo vemos como relentizados
  • los productos recuperan su propio sabor y ya no saben a sal o a especies exclusivamente

Esta nueva situación que no conocemos la confundimos con ansiedad y buscamos sustitutos que no encontramos para recuperar el estado de estar llenos de antes.

Todos los que habéis hecho la dieta sabéis a que me refiero, por lo que si tenéis un poquito de tiempo podéis ayudar a los que empiezan poniendo vuestros trucos y recetas para que puedan pasar esos primeros días que vosotros pasasteis sin penalidades.

Cualquier truco o dieta es bienvenido. Desde el agua con limón y hielo para alternar (creo que de las mejores bebidas refrescantes), hasta los postres que todos sueñan y no conocen por falta de ideas.

Unas líneas que aliviarán a muchos.

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